25 jul. 2012

Noche junto a ella (relato corto)

Paseamos a la luz de la luna agarrados de la mano. Su piel es suave cual terciopelo. Hablamos de nuestros respectivos trabajos para matar el tiempo. Nos dirigimos al hotel; tengo ganas de ducharme. Al llegar subimos apresuradamente las escaleras, nuestra habitación se encuentra en el primer piso. Entramos, y mientras yo me dirijo al aseo ella se va desvistiendo.
Abro el grifo del agua fría y siento como esta recorre cada parte de mi cuerpo. Me reconforta y alivia. Una vez aseado entro en la habitación. Ella está tumbada en la cama, dormida, o por lo menos eso es lo que parece. Me acerco a ella y la miro, es hermosa. El camisón de suave seda rosa que le compré en nuestra luna de miel se le pega al cuerpo, le realza la figura. Toco su cara, y sin poder evitarlo la beso; se despierta. Me mira con una sonrisa en los labios; yo también sonrió. Me tumbo a su lado en la cama y la abrazo. La abrazo como si esta fuera la última noche que puedo compartir con ella. Nos apartamos y ella me mira, yo la miro a ella y la pasión estalla.
Mis manos recorren todo su cuerpo lentamente, disfrutando  de cada roce de mi cuerpo con el suyo; ella a su vez responde a mis caricias. Me tumbo encima de ella y comienza la diversión. Sus manos recorren juguetona mi cintura bajando en busca de mi sexo. Yo respondo con un suave jadeo que va subiendo de intensidad a medida que ella juega  con él. Yo mientras la beso con pasión, con dulzura y a la vez con unas grandes ansias de penetrarla. No puedo esperarme. La hago chillar como nunca lo ha hecho. Sus uñas se hunden en mi espalda a medida que su placer aumenta, yo también me siento imbuido de placer y no puedo evitarlo, los dos nos dejamos llevar a la vez. Soy el hombre más feliz del mundo, por tenerla, por poseerla.
Me despierto a la mañana siguiente sintiéndome el hombre más afortunado del mundo. Me doy la vuelta y compruebo que ella no está a mi lado. La busco por la habitación sin suerte, hasta que oigo correr el agua de la ducha. Entro con ella. Me vuelve a sonreír de la misma forma que anoche. No me contengo y ella tampoco; revivimos los sentimientos de la noche anterior.

Hola chicos, he vuelto después de mucho tiempo con una relato un tanto subido de tono. Espero que os guste y os vaya abriendo la boca para cuando suba mi mayor proyecto.

8 comentarios:

  1. Hola, me ha gustado mucho vuestro relato, al igual que vuestro blog, espero ver pronto nuevos relatos ;)
    un saludo!

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    1. Me alegra que te haya gustado, y espero verte por aquí más a menudo.

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  2. Te iba a decir que leer Cincuenta sombras te había trastocado, pero luego me he acordado de que esto es de bastante antes de que publicaran el libro, así que me he quedado sin comentario chorra jaja.

    En fin, que está muy bien y todo eso.

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    1. Si, acuerdate que ya tiene su añito este relato.

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  3. Un relato estupendo, tiene muchísima fuerza. Además es complicado escribir cuando uno sube un poco los grados.
    Volveré a seguir leyendo.
    Besos

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    1. Me alegra que te haya gustado. En su día se me hizo raro ecribirlo, aunque creo que ahora no tendría ningún problema en volver a escribir algo en este estilo.

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  4. Está genial. No tiene nada que envidiar a Christian Grey.

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